Diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica caracterizada por niveles elevados de glucosa en sangre (hiperglicemia), producto de alteraciones en la producción de insulina, en su acción, o en ambos mecanismos. A nivel global, se estima que aproximadamente 537 millones de adultos vivían con diabetes en 2021, cifra que continúa en aumento (Federación Internacional de Diabetes, 2021).

En Chile, la prevalencia también es elevada. Según la Encuesta Nacional de Salud de Chile, alrededor del 12,3% de la población adulta vive con diabetes, lo que refleja una carga significativa para el sistema de salud y la calidad de vida de las personas.

La diabetes mellitus tipo 1 (DM1) se caracteriza por la ausencia de producción de insulina debido a la destrucción de las células beta del páncreas. Por ello, las personas con DM1 requieren administración exógena de insulina, ya sea mediante inyecciones múltiples diarias o a través de sistemas de infusión continua (bombas de insulina). Su manejo también incluye el monitoreo glicémico, junto con el control de la alimentación y la actividad física.

La diabetes mellitus tipo 2 (DM2), la forma más frecuente, se asocia a una producción insuficiente de insulina y/o a resistencia a su acción en los tejidos. Su tratamiento se basa en cambios en el estilo de vida —incluyendo alimentación saludable y actividad física— y, en muchos casos, el uso de fármacos. La obesidad constituye uno de los principales factores de riesgo para su desarrollo.

Al igual que en otras enfermedades crónicas, la evidencia científica ha demostrado que el estrés psicológico desempeña un rol relevante en el curso de la diabetes, influyendo en la adherencia al tratamiento, la regulación metabólica y la progresión de la enfermedad.